Introducción
Alberto Martius acababa de regresar a la orilla en su barco de madera blanco y azul con su hijo de 18 años, Leandro. La pareja había estado pescando en su isla natal, Fogo, en el archipiélago de Cabo Verde, en la costa noroeste de África. Mientras estaban en el mar, también estaban vigilando el océano.
“Estoy orgulloso de que mi hijo siga mis pasos, protegiendo el océano”, dijo Martius a Mongabay. “Siento que estoy haciendo lo correcto para proteger el mar. Casi todos los días, estoy patrullando esta área para monitorear los animales marinos y hacer que vuelvan a ser numerosos como lo eran cuando era un niño”.
El Programa Guardianes del Mar
Los Martiuses son voluntarios de una iniciativa llamada Guardianes del Mar que celebró su 10º aniversario en junio. Dirigido por ocho ONGs locales e internacionales y liderado por la Fundación Biodiversidad de Maio a nivel nacional, entrena y apoya a los pescadores para que sirvan como observadores oceánicos voluntarios mientras realizan su trabajo diario de pesca.
Entre otras tareas, monitorean la megafauna y recopilan datos sobre actividades ilegales durante sus viajes de pesca. Alrededor de 190 pescadores están involucrados, trabajando en torno a siete de las 10 islas del archipiélago.
Impacto Económico y Ambiental
Los pescadores siempre han sido una columna vertebral de la economía y la identidad de Cabo Verde. El país alberga una flota de alrededor de 1.535 embarcaciones, que van desde artesanales hasta semiindustriales, y el sector proporciona un medio de vida para las familias costeras.
El programa se lanzó en la isla de Maio en 2016 y se expandió a su séptima isla, São Antão, con 30 guardianes, en 2024.
Conclusión
Con la participación activa de los pescadores, el programa ha contribuido a la conservación de la biodiversidad marina y a la sostenibilidad de la pesca en Cabo Verde.
Fuente / Referencia
Este artículo fue publicado originalmente en Mongabay