El Calor Extremo y las Desigualdades Sociales
El calor intenso registrado en varios países de Europa en las últimas semanas ha generado escenas pintorescas, como personas nadando de madrugada en el río Sena, durmiendo en plazas en París y el uso de camiones de dispersión de multitudes de la policía de Berlín, en Alemania, refrescando a las personas frente al Portón de Brandemburgo. Pero detrás de las imágenes curiosas está un problema del que ni siquiera la rica Europa puede escapar: la crisis climática, en la práctica, también es una crisis de desigualdad social.
Lo Que Aconteció
The Guardian aborda cómo esta desigualdad está intensificando los impactos negativos del clima extremo entre los europeos. En un continente donde el aire acondicionado nunca fue un artículo de primera necesidad en las residencias, pocas casas están preparadas para soportar las altas temperaturas. Quien tiene más dinero puede conseguir algún alivio, como una habitación de hotel con refrigeración. Ya los desposeídos no tienen mucho que hacer sino soportar el calor cada vez menos soportable.
Por Qué Esto Importa
En Inglaterra, esta desigualdad en el acceso a una casa fresca es más brutal. Según Rory Jones, de la Universidad de Reading, solo el 4,3% de los hogares ingleses cuentan con acondicionadores de aire. Los costos de compra, mantenimiento y de gasto de energía de los aparatos están generando una separación social clara: quien tiene más dinero tiene más confort térmico.
“Familias con ingresos más altos tienen más del doble de probabilidad de poseer un acondicionador de aire en comparación con aquellas con ingresos más bajos. Instalar y mantener un acondicionador de aire es caro, lo que lo hace mucho más accesible a las familias más ricas”, destacó Rory Jones, en un artículo en The Conversation.
El Mecanismo Detrás del Calor Extremo
La crisis climática es un fenómeno complejo que involucra la interacción de varios factores, incluyendo la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, el cambio en los patrones de circulación atmosférica y la alteración en los patrones de precipitación. El calor extremo es uno de los principales impactos de la crisis climática, y es causado por la combinación de factores naturales y humanos.
Contexto Más Amplio
Esta división también se percibe fuera de las casas. Las personas más pobres, que trabajan la mayor parte del tiempo al aire libre, sufren con el sol inclemente y cuentan con pocas oportunidades de alivio del calor. El transporte público hasta permite alguna sombra, pero sus estructuras poco preparadas para temperaturas por encima de 30°C acaban transformando trenes y autobuses en hornos.
“No todos estamos igualmente expuestos, así como no todos somos igualmente responsables”, recordó Mael Ginsburger, de la Universidad Paris Cité, en Al-Jazeera. “No todos tienen la misma capacidad de adaptación, y existen ciertos grupos que enfrentan múltiples vulnerabilidades ligadas a problemas de salud, por ejemplo.”
Lo Que Viene a Continuación
Es fundamental que los gobiernos y las organizaciones internacionales tomen medidas para abordar la crisis climática y reducir las desigualdades sociales. Esto puede incluir la implementación de políticas para promover la adaptación y la resiliencia a los cambios climáticos, así como la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Conclusión
El calor extremo es un problema que afecta no solo la salud y el bienestar de las personas, sino también la economía y la sociedad en su conjunto. Es fundamental que tomemos medidas para abordar la crisis climática y reducir las desigualdades sociales, para que podamos crear un futuro más sostenible y equitativo para todos.
Fuente / Referencia
URL original: https://climainfo.org.br/2026/07/09/calor-extremo-escancara-desigualdades-inclusive-nos-paises-desenvolvidos/
Nombre de la fuente: ClimaInfo