Introducción
La Gran Barrera de Coral de Australia es famosa por sus corales, pero mucho menos conocida por sus vastas praderas de seagrass. Según Emma Jackson, directora del Centro de Investigación de Ecosistemas Marinos Costeros (CMERC) de la Universidad Central de Queensland, “la gente no bucea en ellos, no practica snorkel en ellos y no va a pescar en ellos”.
Esto se debe a que, aunque son conocidas como las “primas feas” de los arrecifes de coral, estas plantas florales proporcionan un hogar y áreas de forrajeo para la vida marina, así como hábitats para especies de peces comerciales. Además, estas praderas estabilizan los sedimentos, ayudan a purificar la columna de agua y secuestran cantidades sustanciales de carbono.
La importancia de la seagrass
Emma Jackson es una defensora confesa de la seagrass y cree que, cuando la gente entiende la importancia de estos ecosistemas, pueden compartir su pasión. Ella afirma que la seagrass proporciona una variedad de servicios ecosistémicos, incluyendo la estabilización de sedimentos, la purificación del agua y la secuestración de carbono.
La Gran Barrera de Coral es hogar de alrededor de 3,5 millones de hectáreas de seagrass, un área mayor que Bélgica, lo que representa alrededor del 11% del total mundial. Australia es un hotspot global de biodiversidad de seagrass, albergando alrededor de la mitad de las 60 especies de plantas del mundo.
Los impactos del cambio climático
No obstante, a medida que el cambio climático aumenta las temperaturas y desencadena eventos meteorológicos extremos más frecuentes, las praderas marinas de Australia están siendo cada vez más afectadas por tormentas y ciclones intensos, inundaciones y olas de calor marino devastadoras. Además, las floraciones de algas también están impactando la seagrass, bloqueando la luz solar y reduciendo la capacidad de la planta para realizar la fotosíntesis.
Estos impactos pueden tener consecuencias graves para la biodiversidad marina y la economía de Australia, que depende en gran medida del turismo y la pesca. Por lo tanto, es fundamental que se tomen medidas para proteger y restaurar las praderas de seagrass de Australia.
Conclusión
En resumen, las praderas de seagrass de Australia están bajo presión debido al cambio climático y los eventos meteorológicos extremos. Es esencial que se tomen medidas para proteger y restaurar estos ecosistemas, no solo para preservar la biodiversidad marina sino también para mantener la economía de Australia.
Fuente / Referencia: Mongabay