Introducción
El Atolón de Palmyra en el Pacífico Norte es uno de los sistemas de islas más remotos de la Tierra. Un árbol de bosque lluvioso nativo de la isla desempeña un servicio ecológico crítico, proporcionando sitios de anidación para miles de aves marinas, cuyo guano alimenta los arrecifes de coral circundantes. Sin embargo, un nuevo estudio reveló que todo este ciclo depende de un socio invisible: los hongos micorrízicos simbióticos.
La Importancia de los Hongos
Los investigadores mapearon la diversidad fúngica en todo el atolón y descubrieron que los árboles nativos de pisonia (Pisonia grandis) tienen una asociación del 100% con un género específico de hongos llamado Tomentella, lo que significa que los árboles dependen de los hongos para sobrevivir. Estos hongos capturan pulsos intensos de nitrógeno y fósforo del guano de las aves que, de otra manera, se lavarían en el océano.
Esta relación se encontró en todos los árboles muestreados por el equipo. Según el coautor del estudio, Alex Wegmann, "la mayoría de los hongos ectomicorrízicos tienen dificultades en suelos extremadamente ricos en nutrientes, pero los hongos Tomentella asociados con Pisonia parecen estar adaptados a los altos niveles de fósforo creados por el guano de las aves marinas".
Implicaciones para la Restauración
El descubrimiento tiene implicaciones importantes para los esfuerzos en curso para restaurar los bosques nativos de Palmyra, eliminando 1,5 millones de palmeras de coco invasoras. El estudio encontró que la abundancia de Tomentella disminuye abruptamente cuando hay más de 250 metros (820 pies) de distancia de un árbol de pisonia. Por lo tanto, la regeneración natural puede fallar en grandes áreas limpias de palmeras de coco, porque los hongos necesarios no están presentes en el suelo.
Conclusión
El papel de los hongos micorrízicos simbióticos en la restauración de los bosques lluviosos del Atolón de Palmyra es crucial. La comprensión de esta relación es fundamental para el éxito de los esfuerzos de restauración y para mantener la biodiversidad y la salud de los ecosistemas.
Fuente / Referencia: Mongabay