Introducción
Las selvas de la cuenca del Congo son el mayor reservorio de carbono del planeta, cubriendo 3,3 millones de kilómetros cuadrados de árvores en África Central. Estas selvas absorben dióxido de carbono de la atmósfera y lo transforman en hojas, corteza y ramas, ayudando a mitigar los efectos del cambio climático.
No obstante, un estudio reciente publicado en Nature Communications presenta una sugerencia sorprendente: que la forma más efectiva de almacenar más carbono en las selvas de la cuenca del Congo puede ser talar algunas de sus árvores. El estudio encontró que las áreas de tala selectiva representan alrededor del 57% de las remociones líquidas de carbono en la cuenca del Congo.
Métodos y Resultados
Los autores del estudio utilizaron un programa de aprendizaje automático que combinó datos de cobertura de la tierra, capturados entre 1990 y 2020, con niveles de carbono sobre el suelo estimados de otros estudios via lidar, que crea scans 3D complejos de la paisaje usando láseres.
Los resultados muestran que las áreas de tala selectiva pueden proporcionar beneficios tanto para el planeta como para las comunidades locales, si la tala se realiza de forma sostenible. El investigador principal, Le Bienfaiteur Sagang, pregunta si la tala, o cualquier otro uso sostenible de esas selvas, es solo malo para el medio ambiente.
Implicaciones y Conclusión
La tala selectiva puede ser una forma de utilizar las selvas, darles más valor, proporcionar empleos para las comunidades locales y aún contribuir a la mitigación del cambio climático. Sin embargo, es fundamental garantizar que la tala se realice de forma sostenible y responsable para evitar daños al medio ambiente.
En resumen, el estudio sugiere que la tala selectiva puede ser una herramienta útil para almacenar más carbono en las selvas de la cuenca del Congo, siempre y cuando se realice de forma sostenible y responsable.
Referencias
Fuente: Mongabay