Introducción
Los efectos en cascada de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán están forzando a los países en desarrollo a agotar su margen fiscal con subsidios a los combustibles fósiles. Aunque el movimiento está evitando un aumento de precios para los consumidores en el corto plazo, perjudica las inversiones en salud, educación y clima.
El Informe del PNUD
Esto es destacado en el informe “Escalada Militar en el Oriente Medio: Amortiguando el Choque Global”, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Lanzado el lunes (29/6), el documento muestra que los países de baja y mediana renta han protegido parcialmente a sus poblaciones del choque del petróleo causado por la guerra a través de subsidios a los combustibles fósiles, techos de precios, exenciones fiscales y medidas de gestión de la demanda.
Subsidios a los Combustibles Fósiles
Como resultado, los subsidios a los combustibles fósiles, que estaban disminuyendo, se espera que alcancen $1,1 billones este año, $410 mil millones más que en 2025. El valor considera el precio promedio de un barril de petróleo de $88,60. Sin embargo, si el conflicto persiste y continúa impulsando los precios, los subsidios a los combustibles fósiles podrían alcanzar $1,43 billones, con base en un precio promedio de un barril de $110.
Consecuencias para el Desarrollo
“Los países en desarrollo están haciendo todo lo que pueden, pero hay un costo oculto. Para lidiar con la crisis actual, los gobiernos están retrasando las inversiones del futuro. El dinero que debería ser utilizado para construir escuelas, hospitales y sistemas de energía limpia se está utilizando simplemente para mantener las economías a flote. Sin apoyo internacional, estos países no escaparán del choque. Están absorbiendo el costo a expensas del crecimiento futuro”, dijo Alexander De Croo, Administrador del PNUD.
Deuda y Desarrollo
Casi la mitad de los países más pobres del mundo ya están en deuda excesiva o en alto riesgo de entrar en esta situación, destaca el informe, y la deuda continúa comprometiendo los gastos de desarrollo a un ritmo creciente. Se estima que la economía en desarrollo mediana gastará el 9,5% de los ingresos totales del gobierno solo en pagos de intereses este año, el doble de la tasa de una década atrás y el nivel más alto registrado en 25 años.
Conclusión
“Ningún país debería tener que sacrificar su desarrollo futuro para gestionar una crisis que no creó”, enfatizó De Croo. “Primero, necesitamos desbloquear la liquidez multilateral para facilitar el acceso a los países de baja y mediana renta. Luego, necesitamos acelerar la inversión en energía renovable, que reduce la exposición a choques futuros. La crisis ha dejado claro que la seguridad energética y la transición energética ya no son agendas separadas. Son una sola”.
Fuente / Referencia
Fuente: ClimaInfo