Más de 191 millones de personas en Europa enfrentan temperaturas superiores a 35°C, con advertencias de calor extremo desde Alemania hasta Hungría.
Polonia, República Checa y Eslovaquia están preparadas para temperaturas récord de más de 40°C mientras una ola de calor vinculada a centenares de muertes en Europa occidental se extiende hacia el este.
Más de 191 millones de personas en Europa enfrentaron temperaturas de al menos 35°C el domingo, con advertencias de calor extremo en Alemania, República Checa, Polonia y Hungría.
Según los meteorólogos, la ola de calor que afecta a Europa es una de las más intensas de la década, con temperaturas que pueden alcanzar los 45°C en algunas áreas. La situación es particularmente crítica en Polonia, donde las autoridades están preparadas para el peor.
‘La situación es muy grave y estamos preparados para cualquier cosa’, dijo un portavoz del gobierno polaco. ‘Estamos trabajando en estrecha colaboración con los servicios de emergencia para garantizar la seguridad de los ciudadanos’.
La ola de calor que afecta a Europa es el resultado de una combinación de factores climáticos, incluyendo el calentamiento global y la formación de un sistema de alta presión que está bloqueando la circulación de aire frío.
‘Es una situación muy complicada y estamos trabajando para entender mejor los mecanismos climáticos que la están causando’, dijo un experto en climatología. ‘Pero es claro que el calentamiento global está contribuyendo a la intensidad y la frecuencia de las olas de calor’.
La situación es particularmente crítica para los más vulnerables, incluyendo a los ancianos, los niños y las personas con enfermedades crónicas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido del riesgo de muertes por calor y recomienda que las personas tomen precauciones durante las altas temperaturas.
‘Es esencial que las personas sean conscientes del riesgo de muertes por calor y tomen medidas para protegerse’, dijo un portavoz de la OMS. ‘Esto incluye beber suficiente agua, evitar actividades físicas intensas y buscar refugio en lugares frescos’.
La situación en Europa es un recordatorio de la importancia de prepararse para las consecuencias del calentamiento global. Es hora de actuar y tomar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger a la población más vulnerable.