Qué sucedió
Una nueva investigación publicada en la revista npj Climate Action alerta que el uso de inteligencia artificial (IA) en el sector de petróleo y gas puede aumentar significativamente las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Los investigadores, ex empleados de Microsoft, descubrieron que la IA puede aumentar la productividad del sector de fósiles, lo que lleva a un aumento en las emisiones.
Los autores de la investigación, Will y Holly Alpine, utilizaron un modelo económico complejo para simular el impacto de la IA en el sector de fósiles. Descubrieron que la IA puede aumentar las emisiones globales de gases de efecto invernadero entre un 1,2% y un 4,8%, lo que es significativamente mayor que las proyecciones de emisiones de los centros de datos.
Por qué esto importa
El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero es un problema grave, ya que puede llevar a un calentamiento global aún mayor y a consecuencias desastrosas para el medio ambiente. Además, la relación entre las empresas de tecnología y el sector de fósiles es un ejemplo de un efecto de refuerzo, donde la demanda de tecnología aumenta la oferta de fósiles, y viceversa.
Los Alpine argumentan que las empresas de tecnología deben considerar las emisiones "habilitadas" por sus herramientas, es decir, las emisiones que resultan del uso de sus tecnologías por parte del sector de fósiles. Actualmente, las empresas de tecnología tienden a concentrarse solo en sus propias emisiones y en las emisiones de su cadena de suministro.
El mecanismo detrás de esto
La IA puede aumentar la productividad del sector de fósiles de varias maneras, incluyendo la mejora de la eficiencia en la extracción de recursos, la optimización de los procesos de refino y la mejora de la gestión de energía. Sin embargo, esto también puede llevar a un aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que la demanda de fósiles aumenta.
Además, la IA también puede ser utilizada para mejorar la eficiencia de los centros de datos, lo que puede reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, los Alpine argumentan que estas reducciones son superadas por el aumento en las emisiones causadas por el uso de la IA en el sector de fósiles.
Contexto más amplio
El uso de la IA en el sector de fósiles no es un fenómeno nuevo. Las empresas de petróleo y gas han utilizado la IA durante décadas para mejorar la eficiencia y la productividad. Sin embargo, la investigación de los Alpine destaca la necesidad de considerar las consecuencias ambientales del uso de la IA en este sector.
Además, la relación entre las empresas de tecnología y el sector de fósiles es compleja y multifacética. Las empresas de tecnología pueden proporcionar soluciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, pero también pueden contribuir al aumento de la demanda de fósiles.
Qué sucede a continuación
La investigación de los Alpine destaca la necesidad de un enfoque más holístico para abordar las emisiones de gases de efecto invernadero. Las empresas de tecnología deben considerar las consecuencias ambientales del uso de sus tecnologías y trabajar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores.
Además, los gobiernos y las organizaciones internacionales deben trabajar para establecer políticas y regulaciones que incentiven la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y promuevan la transición a fuentes de energía más limpias.
Conclusión
La relación entre la IA y el sector de fósiles es compleja y multifacética. La IA puede aumentar la productividad del sector de fósiles, pero también puede llevar a un aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero. Es fundamental considerar las consecuencias ambientales del uso de la IA en este sector y trabajar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores.
Fuente / Referencia
Fuente: Grist