¿Qué está sucediendo con el El Niño?
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha actualizado sus previsiones para el El Niño, indicando que el fenómeno debe ganar fuerza a partir de agosto. Las proyecciones apuntan que las anomalías de la temperatura media de la superficie del mar deberán superar 2,9°C en regiones clave de monitoreo, con reflejos en la temperatura de superficie alrededor del mundo.
Además, la OMM prevé un Dipolo del Océano Índico positivo, un patrón climático en el oeste de ese océano, en el que la región se vuelve más cálida en promedio, mientras que el este del océano se vuelve más frío que la media. Estos factores oceánicos pueden amplificar los impactos climáticos regionales, incluyendo sequías, inundaciones y riesgos de incendios forestales.
¿Por qué esto importa?
La intensificación del El Niño coloca más combustible en un “planeta ya en llamas”, tomado por olas de calor, incendios forestales y tormentas. El secretario general de la ONU, António Guterres, destaca que la expansión de los combustibles fósseis necesita parar para proteger a las personas y combatir la causa principal de la crisis.
La combinación de cambios climáticos y El Niño ya está siendo sentida, como las altas temperaturas récord en Europa evidencian. El calor debe ser la marca de este El Niño, con proyecciones que indican una probabilidad “abrumadora” de temperaturas por encima de la media en la mayor parte de las áreas terrestres.
El mecanismo científico detrás del El Niño
El El Niño es un fenómeno natural que ocurre cuando la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial aumenta por encima de la media. Esto puede tener impactos significativos en el clima global, incluyendo alteraciones en los patrones de precipitación y temperatura.
El Dipolo del Océano Índico es otro fenómeno climático que puede interactuar con el El Niño, amplificando sus impactos. La comprensión de estos mecanismos científicos es fundamental para prever y prepararse para los impactos del El Niño.
Contexto más amplio
El El Niño no es un fenómeno aislado, sino parte de un sistema climático más amplio. El cambio climático está alterando la frecuencia y la intensidad de estos eventos, haciéndolos más difíciles de prever y gestionar.
La historia reciente del El Niño muestra que los impactos pueden ser significativos, incluyendo sequías, inundaciones e incendios forestales. La preparación y la adaptación son fundamentales para mitigar estos impactos y proteger a las comunidades más vulnerables.
¿Qué sucede a continuación?
Los próximos meses serán cruciales para entender los impactos del El Niño. La OMM continuará monitoreando la situación y actualizando las previsiones. Es fundamental que los gobiernos, las empresas y las comunidades estén preparados para los posibles impactos, incluyendo la gestión de recursos hídricos, la seguridad alimentaria y la salud pública.
En Brasil, los posibles impactos del “Super El Niño” ya están quitando el sueño a especialistas y a gestores públicos y privados. La expectativa de más una fuerte sequía en la Amazonia puede impactar el escoamiento logístico por los ríos de la región, mientras que las condiciones más secas en el Norte, Centro-Oeste y Sudeste pueden afectar en gran medida la generación hidroeléctrica, forzando el accionamiento de las centrales térmicas y encareciendo las tarifas.
Fuente / Referencia
URL original: https://climainfo.org.br/2026/08/02/organizacao-meteorologica-mundial-preve-intensificacao-de-el-nino-a-partir-de-agosto/
Nombre de la fuente: ClimaInfo