Qué sucedió
La JBS, una de las mayores empresas de proteína animal del mundo, abandonó discretamente su meta de cero emisiones líquidas de gases de efecto invernadero (net-zero) hasta 2040. Esta decisión fue anunciada sin gran alarde, a diferencia del compromiso original hecho hace cinco años. El cambio fue divulgado en el informe de sostenibilidad de la empresa, publicado recientemente.
Según la JBS, el retroceso se debe a las dificultades para controlar las emisiones indirectas, conocidas como Alcance 3, que incluyen la cadena de suministradores y representan la mayor parte de su huella de carbono. En lugar de eso, la empresa ahora se concentrará en la reducción de sus emisiones directas (Alcances 1 y 2), que corresponden a solo el 3% de sus emisiones totales.
Por qué esto importa
La decisión de la JBS de abandonar su meta de emisiones líquidas cero tiene implicaciones significativas para el medio ambiente y para la credibilidad de las empresas en relación con sus metas climáticas. El cambio puede ser visto como un signo de que las empresas están enfrentando dificultades para cumplir con sus compromisos ambientales, lo que puede tener consecuencias negativas para la lucha contra el cambio climático.
Además, la JBS también canceló su objetivo de invertir $100 millones en investigación y desarrollo para reducir las emisiones de Alcance 3. Estos recursos serán reasignados para programas directos, incluyendo iniciativas para ayudar a pequeños productores a cumplir con la legislación ambiental y adoptar prácticas de producción regenerativa.
El mecanismo detrás de esto
Las emisiones de gases de efecto invernadero pueden ser clasificadas en tres alcances: Alcance 1 (emisiones directas), Alcance 2 (emisiones indirectas de energía comprada) y Alcance 3 (emisiones indirectas de toda la cadena de valor). La JBS enfrentó dificultades para controlar las emisiones de Alcance 3, que incluyen la producción de gases de efecto invernadero por parte de sus suministradores.
La reducción de las emisiones de Alcance 3 es un desafío complejo, ya que implica la colaboración con una gran cantidad de suministradores y la implementación de prácticas sostenibles en toda la cadena de valor. La decisión de la JBS de concentrarse en las emisiones directas puede ser vista como un enfoque más fácil, pero también menos eficaz en términos de reducción de la huella de carbono total.
Contexto más amplio
La decisión de la JBS de abandonar su meta de emisiones líquidas cero no es un caso aislado. Muchas empresas están enfrentando dificultades para cumplir con sus compromisos climáticos, especialmente en el sector de la energía. Esto puede ser atribuido a una combinación de factores, incluyendo la complejidad de las emisiones de Alcance 3 y la falta de regulación e incentivos para la adopción de prácticas sostenibles.
La JBS también enfrentó críticas por greenwashing, o sea, la práctica de presentar una imagen de sostenibilidad sin tomar medidas concretas para reducir las emisiones. La empresa fue acusada de obtener ganancias financieras con la emisión de títulos vinculados a metas de sostenibilidad sin cumplir con esas metas.
Qué sucede a continuación
La decisión de la JBS de abandonar su meta de emisiones líquidas cero plantea preguntas sobre la credibilidad de las empresas en relación con sus metas climáticas. Es importante que las empresas sean transparentes sobre sus dificultades y desafíos en relación con la reducción de las emisiones y que sean responsables de sus acciones.
Además, es fundamental que los gobiernos y las organizaciones internacionales establezcan regulaciones e incentivos para la adopción de prácticas sostenibles y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto puede incluir la implementación de políticas de carbono, la creación de mercados de carbono y la oferta de incentivos financieros para las empresas que invierten en tecnologías limpias y prácticas sostenibles.
Consecuencias e implicaciones
La decisión de la JBS de abandonar su meta de emisiones líquidas cero tiene implicaciones significativas para el medio ambiente y para la credibilidad de las empresas en relación con sus metas climáticas. Es fundamental que las empresas sean transparentes sobre sus dificultades y desafíos en relación con la reducción de las emisiones y que sean responsables de sus acciones.
Además, es importante que los gobiernos y las organizaciones internacionales establezcan regulaciones e incentivos para la adopción de prácticas sostenibles y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto puede incluir la implementación de políticas de carbono, la creación de mercados de carbono y la oferta de incentivos financieros para las empresas que invierten en tecnologías limpias y prácticas sostenibles.
Fuente / Referencia
Fuente: ClimaInfo