Qué sucedió
La administración Trump ha sido abiertamente hostil hacia la industria de la energía eólica, con el presidente citando una variedad de razones para su oposición, desde cuestiones de seguridad nacional hasta alegaciones de que las turbinas eólicas causan la muerte de aves y ballenas. Sin embargo, para los trabajadores de la industria, la principal preocupación es la seguridad de sus empleos.
Desde que asumió el cargo, Trump emitió una orden ejecutiva con el objetivo de paralizar todas las licencias y permisos para proyectos de energía eólica, intentó emitir órdenes de paralización para proyectos en construcción y pagó más de $2,6 mil millones en acuerdos para comprar licencias de energía eólica. Cientos de trabajadores fueron afectados por estas acciones.
Por qué esto importa
Los trabajadores de la industria de la energía eólica no están luchando solo por sus empleos, sino también por un futuro más sostenible. La energía eólica es una fuente de energía limpia y renovable que puede ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar el cambio climático.
Thomas Kilday, un electricista de horno de la IBEW Local 99 en Providence, Rhode Island, fue afectado por una orden de paralización emitida por la administración Trump mientras trabajaba en el proyecto Revolution Wind. "Nadie realmente sabía qué estaba sucediendo. No sabíamos qué significaba para nosotros. Solo sabíamos que todo estaba en el aire", dijo Kilday.
El mecanismo/ciencia detrás de esto
La energía eólica es una fuente de energía renovable que utiliza la fuerza del viento para generar electricidad. Las turbinas eólicas son equipos que convierten la energía cinética del viento en energía eléctrica. La industria de la energía eólica ha crecido rápidamente en los últimos años, con muchos países invirtiendo en proyectos de energía eólica para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Sin embargo, la administración Trump ha argumentado que la energía eólica es una amenaza para la seguridad nacional y el medio ambiente. Estas alegaciones han sido ampliamente refutadas por científicos y expertos, que afirman que la energía eólica es una fuente de energía limpia y segura.
Contexto más amplio
La oposición de Trump a la energía eólica no es nueva. En 2015, perdió una apelación para paralizar un proyecto de energía eólica cerca de su campo de golf en Escocia. Desde entonces, ha sido un crítico vocal de la industria de la energía eólica, alegando que las turbinas eólicas son feas y causan la muerte de aves y ballenas.
Sin embargo, la mayoría de los expertos coincide en que la energía eólica es una fuente de energía limpia y renovable que puede ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar el cambio climático. La industria de la energía eólica también ha creado empleos y estimulado la economía en muchas comunidades.
Qué sucede a continuación
La administración Trump puede continuar luchando contra la industria de la energía eólica, pero es probable que encuentre resistencia de muchos lados. Los trabajadores de la industria, los ambientalistas y los defensores de la energía renovable están todos luchando para proteger la industria de la energía eólica y promover un futuro más sostenible.
Mientras tanto, los proyectos de energía eólica continúan siendo construidos y generando electricidad. El proyecto Revolution Wind, por ejemplo, comenzó a suministrar electricidad a Nueva Inglaterra en marzo y se espera que suministre energía para más de 350.000 hogares y empresas.
Fuente / Referencia
Esta historia fue originalmente publicada por Grist con el título 'Why take those jobs away?': The unionized workers decrying Trump’s war on wind el 12 de julio de 2026. Lea la historia original aquí.