El nuevo gobierno de Nepal, liderado por el primer ministro Balendra Shah, se enfrenta a un desafío significativo: acelerar la transición a energías limpias o garantizar la estabilidad financiera necesaria para sostenerla. En su política fiscal del 29 de mayo, la elección fue clara: priorizar la rentabilidad fiscal.
Contexto Energético de Nepal
Nepal importa combustibles fósiles a un costo de 300 mil millones de rupias ($2 mil millones) por año, incluyendo gas de cocina, que es subsidiado por alrededor de 9 mil millones de rupias ($59,5 millones) anualmente. Por otro lado, casi toda la electricidad de la red del país proviene de hidroenergía, tanto que Nepal exporta el excedente a la India y Bangladesh durante la estación lluviosa.
Además, Nepal se destaca en el ranking global de ventas de vehículos eléctricos, con estimaciones de que estos vehículos representan el 73% de las ventas de automóviles nuevos en 2025, gracias a impuestos de importación más bajos en comparación con los vehículos de combustión interna.
Una Elección Cuestionable
No obstante, el nuevo gobierno argumenta que es necesario aumentar la rentabilidad para financiar mejoras en la red eléctrica que permitan una transición a energías limpias. Esta lógica, sin embargo, es cuestionada por ex funcionarios y un oficial actual, quienes afirman que la rentabilidad fiscal generada será menor que las economías en los subsidios para el gas si, en lugar de eso, el gobierno incentivara a los hogares a cambiar a estufas eléctricas.
En su discurso presupuestario inaugural, el Ministro de Finanzas, Swarnim Wagle, anunció un impuesto del 5% sobre el valor agregado para los usuarios de alta demanda de electricidad y nuevos impuestos sobre vehículos eléctricos.
Implicaciones y Desafíos
Esta decisión puede tener implicaciones significativas para el futuro energético de Nepal y la lucha contra el cambio climático. La transición a energías limpias es crucial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar los impactos del calentamiento global.
Además, la política del gobierno puede afectar la economía del país, ya que la dependencia de los combustibles fósiles es una carga significativa para las finanzas públicas. La elección entre rentabilidad fiscal y transición a energías limpias es compleja y requiere un enfoque cuidadoso y estratégico.
Es esencial que el gobierno de Nepal considere las consecuencias a largo plazo de sus decisiones y busque un equilibrio entre la necesidad de rentabilidad y la urgencia de promover la sostenibilidad energética.
Conclusión
Nepal se encuentra en una encrucijada en su política energética. La elección del gobierno puede tener consecuencias duraderas para el medio ambiente, la economía y la sociedad. Es crucial que haya un diálogo amplio y inclusivo sobre las prioridades del país y cómo lograr un futuro más sostenible.
Fuente / Referencia: Mongabay