Introducción
La Copa del Mundo de fútbol, uno de los eventos deportivos más vistos del mundo, está a punto de comenzar, y mientras los fans se preparan para los partidos, los científicos advierten sobre las peligrosas olas de calor que se esperan que afecten a los países anfitriones, particularmente a los Estados Unidos. Un nuevo análisis advierte que la probabilidad de altos niveles de calor y humedad es ahora dos veces mayor que durante la última Copa del Mundo celebrada en los Estados Unidos en 1994, principalmente debido al cambio climático.
El Estudio de la World Weather Attribution
El estudio, realizado por la iniciativa World Weather Attribution, concluyó que más de dos docenas de partidos se jugarán en condiciones de estrés térmico. Algunos de estos partidos se jugarán en estadios sin sistemas de aire acondicionado. Esto pone en riesgo no solo a los jugadores, sino también a los fans que estarán presentes en los estadios.
“Los partidos de este verano se jugarán en condiciones más calurosas, poniendo en riesgo a jugadores y fans”, dijo Simon Stiell, Secretario Ejecutivo de la agencia de la ONU para el Cambio Climático, en una declaración obtenida por Mongabay.
La Temperatura de Bulbo Húmedo Globular (WBGT)
Utilizando la Temperatura de Bulbo Húmedo Globular (WBGT), un índice que combina temperatura, humedad, radiación solar y viento, los investigadores analizaron las condiciones previstas para varias ciudades anfitrionas. Según ellos, los valores por encima de 26 °C ya son considerados de riesgo, mientras que los niveles por encima de 28 °C son inseguros para jugar.
Condiciones de Riesgo en Ciudades Anfitrionas
Durante el torneo, se espera que 26 partidos alcancen o superen la marca de 26 °C de WBGT, mientras que cinco superarán el umbral de 28 °C. En comparación, solo tres partidos registraron este nivel de calor durante la Copa del Mundo de 1994.
Las ciudades consideradas más vulnerables son Miami, Dallas, Filadelfia y Nueva York, donde los partidos jugados en la tarde y al comienzo de la noche coinciden con los períodos más calurosos.
Conclusión
El fútbol, al igual que muchos otros deportes, no está inmune al cambio climático. La Copa del Mundo, un evento global que reúne a millones de personas, está bajo alerta debido al calor extremo. Es fundamental que se tomen medidas para proteger a los jugadores y fans, así como para reducir el impacto del cambio climático en los deportes.
Source / Reference
Este artículo fue publicado originalmente en Mongabay