Introducción
La Amazonía brasileña enfrentó en 2024 una de las peores temporadas de incendios de su historia, con 15,6 millones de hectáreas afectadas por las llamas, un área mayor que el estado de Ceará. De estos, 43% eran vegetación forestal. Según datos de MapBiomas, el área destruida por las llamas fue 117% mayor que el promedio histórico.
Recientemente, un grupo de investigadores reveló un estudio que trae un mensaje de optimismo a la ciencia en medio de estos números: aunque la pérdida de biodiversidad persiste, la Amazonía ha demostrado una sorprendente capacidad de regeneración después de los incendios. Los resultados se presentaron en un estudio realizado en el sureste de la Amazonía durante dos décadas.
El Estudio
El trabajo buscó predecir los riesgos que enfrenta la selva tropical a medida que la deforestación, la disminución de los niveles de precipitación y las sequías prolongadas se vuelven más frecuentes. “Nuestro estudio trae un mensaje de esperanza. Demuestra que una selva altamente degradada puede recuperarse incluso después de muchos disturbios”, dijo el autor principal del artículo, Leandro Maracahipes, investigador del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (Ipam) y la Universidad de Yale, en los Estados Unidos.
No obstante, Maracahipes explica que esta regeneración da lugar a un nuevo tipo de selva. “Es un nuevo ecosistema. Aunque puede recuperarse, esta selva es mucho más ‘pobre’, con un mayor número de especies generalistas, mucho más vulnerables a nuevos disturbios”, dijo a Mongabay.
Impacto en los Bordes de la Selva
El experimento se inició en un área de selva amazónica y buscó entender cómo se produce la regeneración de la selva después de los incendios. Los resultados muestran que los bordes de la selva son los más afectados por los incendios, debido a su mayor exposición a las llamas.
Conclusión
El estudio trae un mensaje de esperanza para la conservación de la Amazonía, mostrando que la selva puede recuperarse después de los incendios. Sin embargo, es importante destacar que la regeneración de la selva ocurre con menos diversidad, lo que la hace más vulnerable a nuevos disturbios.
Fuente / Referencia: Mongabay