Introducción
Las apariciones de ballenas jorobadas en la costa de Río de Janeiro están aumentando significativamente, a medida que estos gigantes de los mares se recuperan del declive causado por la caza comercial. Este aumento ha impulsado la demanda de excursiones de observación de ballenas, permitiendo a los entusiastas de la naturaleza avistar a estos animales majestuosos durante su migración anual.
La Recuperación de las Ballenas Jorobadas
Según Enrico Marcovaldi, co-fundador del Proyecto Ballena Jorobada, la población de estas ballenas ha saltado de alrededor de 2.000 a aproximadamente 35.000 en unos 40 años, un número cercano al que existía antes de la caza comercial. Esto significa que están siendo avistadas con más frecuencia en la icónica Bahía de Guanabara, en Río de Janeiro.
“Es maravilloso. Muestra que las ballenas están recuperándose, son saludables y prósperas, y esperamos que sigan así”, dijo Marcovaldi.
La Protección de las Ballenas
En 1982, la Comisión Internacional de la Ballena decidió que habría una pausa en la caza comercial de todas las especies y poblaciones de ballenas a partir de la temporada 1985/1986. Esta medida fue crucial para la recuperación de las ballenas jorobadas.
El Turismo de Observación de Ballenas
Louise Raulais, quien dirige el Rio Ocean Club con su pareja Theo Andrade, está entre aquellos que ven oportunidades turísticas en el resurgimiento de las ballenas. Este año, la empresa comenzó a ofrecer viajes en barco a vela para entre cinco y 10 personas para observar a las ballenas.
Raulais dijo que siempre hay un biólogo a bordo para compartir información, lo que puede estimular el deseo de proteger a las ballenas y el océano.
“Estos animales son tan icónicos y carismáticos que tienen el poder de transformar a las personas, de cambiar la forma en que ven el mundo”, dijo Raulais.
Conclusión
Las ballenas jorobadas son conocidas por recorrer largas distancias en los océanos, siguiendo rutas de migración aprendidas de sus madres. Se alimentan de krill y pequeños crustáceos, desempeñando un papel crucial en el ecosistema marino.
Fuente / Referencia: Mongabay