Introducción
Un grupo de más de 40 investigadores pasó 20 meses desarrollando un plan para que el mundo alcance la sostenibilidad ecológica dentro de los límites planetarios, al mismo tiempo que los ingresos aumentan para el 98% de la población global y se reducen las horas de trabajo para todos a la mitad, a dos o dos días y medio a la semana. El plan para lograr esto para 2100 está detallado en el reciente “Informe de Justicia Global”.
Si esto suena utópico, Lucas Chancel, co-director del World Inequality Lab y editor del informe, es la primera persona en reconocerlo, pero explica por qué es no solo posible, sino que también tiene precedente histórico para muchas de las medidas delineadas en el informe. Por ejemplo, los humanos solían trabajar casi el doble de horas que trabajan hoy por mucho menos dinero, y la productividad era menor.
Pilares del Plan
La reducción de las horas trabajadas, más el aumento de la productividad, Chancel destaca, es la evidencia de que esto podría funcionar en el futuro, sobre todo porque el informe destaca que la productividad debe disminuir. “Si los países de bajos ingresos aumentan su productividad y siguen trabajando la misma cantidad de horas de trabajo por año, esto será un problema serio... de todas las restricciones materiales que podemos tener en mente”, afirma Chancel.
Alcanzar este plan se basa en tres pilares: la descarbonización y la transición energética; un cambio hacia la “suficiencia”, definida aquí como la reducción del trabajo y la producción de productos superfluos no necesarios para la supervivencia humana; y una “reducción drástica de la desigualdad de ingresos, riqueza y poder”.
Conclusión
El informe presenta un plan ambicioso, pero factible, para un mundo más justo y sostenible. Con la reducción de las horas de trabajo, el aumento de la productividad y la disminución de la desigualdad, es posible crear un futuro mejor para todos, sin comprometer el planeta.
Referencia / Fuente
Fuente: Mongabay