Qué está sucediendo: El Niño alcanza categoría fuerte
Ya estamos bajo el efecto de un El Niño fuerte, según datos divulgados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA). Pero el fenómeno debe ganar aún más fuerza en los próximos meses, con posibilidad de registrar uno de los El Niño más intensos desde 1950.
El principal indicador para verificar la ocurrencia del El Niño es la temperatura de la superficie del mar en la porción central y este del Pacífico Ecuatorial, frente a las costas de Perú y Ecuador — la región Niño 3.4. La anomalía media debe estar al menos 0,5°C por encima de la media normal y por al menos cinco meses consecutivos.
Por qué esto importa: Impactos en el clima y la sociedad
El fenómeno no debe limitarse a 2026. La expectativa es que los patrones del El Niño se mantengan en el Pacífico Ecuatorial a lo largo de todo el verano de 2026/2027, lo que significa que tendremos sus reflejos en el clima global al menos hasta el comienzo del otoño del próximo año.
Uno de los efectos del El Niño que debe ser más recurrente es el de olas de calor. Datos del Sistema Único de Salud (SUS) de 14 regiones metropolitanas muestran que, entre 2000 y 2020, al menos 50 mil muertes pueden ser asociadas a olas de calor.
La ciencia detrás del El Niño: Mecanismos y procesos
El El Niño es un fenómeno natural que ocurre cuando la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico Ecuatorial aumenta por encima de la media. Esto puede tener efectos significativos en el clima global, incluyendo alteraciones en los patrones de precipitación y temperatura.
La anomalía ya coloca el El Niño actual en la categoría “fuerte”, que va de +1,5 o C a +1,9 o C, y próxima a la clasificación “muy fuerte” (2,0 o C o más) – el llamado “Super El Niño”.
Contexto más amplio: Comparación con eventos pasados y tendencias
El El Niño es un fenómeno cíclico que ocurre cada 2 a 7 años. Sin embargo, la frecuencia y la intensidad del El Niño han aumentado en los últimos años, lo que puede estar relacionado con los cambios climáticos.
La probabilidad de un El Niño muy fuerte es del 81%, según la NOAA. Esto puede tener implicaciones significativas para la economía y la sociedad, especialmente en regiones que dependen fuertemente de la agricultura y la energía hidroeléctrica.
Qué viene a continuación: Implicaciones y desafíos
Uno de los principales desafíos es la demanda de energía eléctrica. Al mismo tiempo que las altas temperaturas aumentan el consumo de electricidad, las sequías relacionadas con el fenómeno afectan el nivel de los reservorios de las hidroeléctricas, forzando el acionamiento de termoeléctricas movidas a combustibles fósiles para garantizar la oferta de energía.
Esto ya se está sintiendo. Según el Canal Solar, los precios futuros de energía subieron ante la expectativa de un El Niño más fuerte. Los contratos para diciembre avanzaron 2,26%, de $ 293,61 por megavatio-hora (MWh) a $ 300,25/MWh.
Conclusión: Preparación y resiliencia
Es fundamental que las autoridades y la sociedad estén preparadas para enfrentar los desafíos impuestos por el El Niño. Esto incluye la implementación de medidas para reducir la demanda de energía, aumentar la eficiencia energética y promover la resiliencia climática.
Además, es importante que haya una mayor conciencia sobre los impactos del El Niño y la importancia de prepararse para estos eventos. La cooperación internacional y el intercambio de conocimientos y tecnologías también son esenciales para mitigar los efectos del El Niño.
Fuente / Referencia
URL original: https://climainfo.org.br/2026/08/13/el-nino-atinge-categoria-forte-e-deve-se-intensificar-nos-proximos-meses/
Nombre de la fuente: ClimaInfo